Con motivo del Jubileo 2025, millones de peregrinos visitarán la ciudad de Roma en busca de renovación espiritual, indulgencia y encuentro con la historia viva del cristianismo. En el corazón de esta experiencia se encuentran las Basílicas Mayores, también conocidas como basílicas papales, los templos más antiguos, venerados e importantes de la Iglesia católica. Son cuatro: San Pedro, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros.
Cada una de estas basílicas guarda tesoros artísticos, reliquias sagradas y siglos de historia. En este artículo te ofrecemos una guía esencial para que, como peregrino, puedas visitar las basílicas con una mirada abierta al asombro, a la fe y al significado profundo de cada lugar.

1. Basílica de San Pedro: corazón de la cristiandad
Construida sobre la tumba de San Pedro, primer papa y mártir, la Basílica de San Pedro es el epicentro espiritual del catolicismo. Situada en el Vaticano, es también la más grande y majestuosa de las basílicas. El templo actual fue consagrado en el siglo XVII, aunque sus orígenes se remontan al siglo IV, cuando el emperador Constantino mandó edificar una iglesia sobre el lugar del martirio del apóstol.
Visitar San Pedro es adentrarse en siglos de arte e historia: desde la impresionante cúpula diseñada por Miguel Ángel, hasta la Piedad, una de sus esculturas más conmovedoras. Bajo el altar mayor se encuentra el sepulcro de San Pedro, accesible en visitas guiadas a las necrópolis vaticanas.
Durante el Jubileo 2025, la Puerta Santa volverá a abrirse como signo de misericordia y esperanza, ofreciendo a los peregrinos la oportunidad de ganar la indulgencia plenaria.
2. Basílica de San Juan de Letrán: la madre de todas las iglesias
Menos conocida que San Pedro pero aún más antigua, la Basílica de San Juan de Letrán es la catedral de Roma y la iglesia más antigua del mundo occidental. Fundada también en el siglo IV por Constantino, es considerada la “madre y cabeza de todas las iglesias del mundo”.
Aquí reside la cátedra del papa, ya que San Juan de Letrán es su sede episcopal como obispo de Roma. A lo largo de los siglos, la basílica ha sido renovada y embellecida por varios pontífices. Uno de los más importantes fue el papa León, quien reforzó su papel litúrgico y pastoral.
El interior deslumbra con su arquitectura, mosaicos y esculturas, y su fachada es uno de los mejores ejemplos del barroco romano. Frente a la basílica se encuentran las Escaleras Santas, que según la tradición fueron subidas por Jesús en Jerusalén durante su pasión.

3. Basílica de Santa María la Mayor: devoción mariana y arte celestial
Dedicada a la Virgen María, la Basílica de Santa María la Mayor es una de las iglesias más queridas por los romanos y los peregrinos. También es conocida como la basílica de Santa María, y fue construida en el siglo V tras el Concilio de Éfeso, que declaró a María como Madre de Dios. Su fundación se relaciona con un milagro: una nevada inusual en agosto del año 358, que marcó el lugar exacto donde debía levantarse el templo.
Este prodigio se conmemora cada 5 de agosto con una lluvia de pétalos blancos durante la misa solemne. El templo actual conserva magníficos mosaicos del siglo XIII, uno de los mejores ciclos marianos de la historia del arte.
Santa María la Mayor también custodia importantes reliquias, entre ellas un fragmento del pesebre de Belén y la venerada imagen de la Salus Populi Romani, que ha sido venerada por papas y fieles durante siglos.
4. Basílica de San Pablo Extramuros: lugar de conversión y testimonio
A las afueras del centro histórico, pero unida al corazón espiritual de Roma, se encuentra la Basílica de San Pablo Extramuros, edificada sobre la tumba del apóstol de los gentiles. San Pablo fue martirizado y enterrado fuera de las murallas romanas, lo que dio nombre a esta basílica, una de las más antiguas de Roma.
Fue fundada también en el siglo IV y reconstruida tras un incendio en el siglo XIX. Su grandeza arquitectónica y espiritual se mantiene intacta: las enormes columnas, los mosaicos del ábside y el claustro cosmatesco hacen de ella un espacio propicio para la meditación y el recogimiento.
Un detalle especial es la galería con los retratos de todos los papas, desde San Pedro hasta el actual, recordándonos la continuidad de la fe y la misión apostólica.

Más allá de las cuatro mayores: otras basílicas que inspiran
Aunque no forman parte del itinerario oficial del Jubileo, merece la pena mencionar otras iglesias antiguas de Roma como San Lorenzo Extramuros, una de las siete iglesias que tradicionalmente formaban la peregrinación romana; o templos emblemáticos como San Clemente, Santa Práxedes y San Pietro in Vincoli, donde se encuentra la famosa escultura de Moisés realizada por Miguel Ángel.
Una ruta espiritual en el centro del Jubileo
Los peregrinos que visitarán las basílicas durante el Jubileo 2025 están invitados a vivir un tiempo de gracia, reconciliación y renovación interior. Cruzar la Puerta Santa en cada uno de estos templos no es solo un gesto simbólico: es una invitación a entrar en una vida nueva, más consciente, fraterna y abierta a Dios.
Desde Beko Travel, acompañamos a nuestros viajeros no solo en la logística del viaje, sino también en su dimensión espiritual. Nuestro programa para octubre de 2025 incluye visitas guiadas a las basílicas mayores, momentos de oración, celebraciones litúrgicas y tiempo para la contemplación personal.


